<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>matrimonio | Lo que la India me enseñó</title>
	<atom:link href="http://www.historiasmasala.com/tag/matrimonio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.historiasmasala.com</link>
	<description>Historias Masala</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Jan 2020 10:42:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>
	<item>
		<title>Matrimonios en la India IV: las invitaciones</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iv-las-invitaciones/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iv-las-invitaciones/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Nov 2019 18:04:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[Ambani]]></category>
		<category><![CDATA[boda]]></category>
		<category><![CDATA[bodas]]></category>
		<category><![CDATA[invitación]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=1222</guid>

					<description><![CDATA[<p>Han pasado muchas semanas desde la última vez que os hablé de las bodas indias, y eso no puede ser. Hoy os traigo invitaciones de boda, que dan para una entrada ellas solitas. La primera vez que vi una invitación de boda me quedé con la boca abierta. Era un sobre enorme, rectangular, entre un [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iv-las-invitaciones/">Matrimonios en la India IV: las invitaciones</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Han pasado muchas semanas desde la última vez que os hablé de las <a href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/">bodas indias</a>, y eso no puede ser. Hoy os traigo invitaciones de boda, que dan para una entrada ellas solitas.</p>
<p>La primera vez que vi una invitación de boda me quedé con la boca abierta. Era un sobre enorme, rectangular, entre un A5 y A4, para que os hagáis una idea. Era de un azul brillante que casi hacía daño a los ojos y tenía piedrecitas pegadas en una esquina y todo. Era de lo menos discreta y elegante, en mi opinión.</p>
<p>Dentro de este sobre había un tríptico de cartón no muy grueso, del mismo azul que el exterior, en el que aparecían los nombres de los padres del novio y de la novia, de los novios, claro, y la información sobre los diferentes eventos, con fechas y lugares, que conformarían la boda (una noche de baile, una recepción y la ceremonia en sí). Era una boda de solo dos días, lo mínimo en la India.</p>
<p>Eso sí, no habían escatimado con las invitaciones. Por muy feas que a mí me parecieran, cada una de ellas le habría costado a la familia del novio aproximadamente unas 500 rupias (unos seis o siete euros). Teniendo en cuenta la cantidad de gente que asiste a estas bodas, entre 500 y 1500 personas en la mayoría de los casos, el precio es considerable.</p>
<p>Pero, claro, es una señal de estatus, ¿no? De hecho, las invitaciones para la boda de Isha Ambani (hija del hombre más rico de la India) con Anand Piramal (hijo de otro de los indios más ricos) se cree que costaban unos 3 <em>lakhs</em> (300 000 rupias, equivalente a unos 3 700 €) cada una. Podéis verla aquí debajo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe width="1080" height="608" src="https://www.youtube.com/embed/370f0YVAeZA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque os haya descrito una invitación muy fea, las he visto, para ser sincera, menos caras a la vez que más elegantes. Y aunque no sean excesivamente baratas, lo bueno es que cada familia solo paga las invitaciones de sus invitados, y no las de la otra familia. Así te evitas el conflicto de «¿Por qué tengo yo que pagar por 900 invitaciones si mi familia solo tiene 350 invitados?», por ejemplo. Aunque seguro que la carga estaría en la familia de la novia, pero eso es otra historia.</p>
<p>Otra cosa curiosa que ocurre, hasta donde yo sé, sobre todo en el sur de la India, es que en la invitación de boda se incluyen los estudios de cada uno de los novios. Si se ha conseguido un título universitario, hay que decirlo. Lo de las apariencias en India, ya sabéis. Y no solo de los novios; a veces se incluyen también los títulos de sus hermanos y hermanas o de cualquiera que haya pasado por la universidad.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-1223 aligncenter" src="http://www.historiasmasala.com/wp-content/uploads/2019/11/ross.gif" alt="" width="245" height="220" /></p>
<p>Lo bueno de que los tiempos cambien es que los novios hoy en día pueden ahorrarse unos buenos miles de rupias si, en lugar de invitar a todo el mundo del modo tradicional, reservan las invitaciones tradicionales para familiares y allegados en general más mayores, y le envían al resto una e-invitación por email o por WhatsApp. Ese formato no hace que pierda validez. He recibido este tipo de invitación para las últimas cuatro bodas, la verdad.</p>
<p>Además, su formato es más amable y, aunque algunos optan por un diseño tradicional, otros se decantan por hacer algo divertido. Por ejemplo, para la boda de un piloto, la invitación puede tener el formato de una tarjeta de embarque. Las hay de muchos tipos: que parecen una entrada para un concierto, una tarjeta de crédito o ¡incluso una tableta de chocolate!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor de la fotografía: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Indian_wedding_Delhi.jpg">Yogita [CC BY 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)]</a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iv-las-invitaciones/">Matrimonios en la India IV: las invitaciones</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iv-las-invitaciones/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Matrimonios en la India III: La historia de Neha</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jul 2019 16:52:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[concertado]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio concertado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=1072</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hoy os traigo la tercera entrega de mi serie de entradas sobre los matrimonios en la India. Ya os hablé de Hina y Anika (nombres ficticios), y hoy llega la historia de Neha. Sí, tampoco es su nombre real, aunque es un nombre muy muy común en el país. Neha tenía unos veintidós o veintitrés [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/">Matrimonios en la India III: La historia de Neha</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy os traigo la tercera entrega de mi serie de entradas sobre los matrimonios en la India. Ya os hablé de <a href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/">Hina</a> y <a href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/">Anika</a> (nombres ficticios), y hoy llega la historia de Neha. Sí, tampoco es su nombre real, aunque es un nombre muy muy común en el país.</p>
<p>Neha tenía unos veintidós o veintitrés años y novio, desde hacía cinco. Sí, se habían conocido en la adolescencia, pero sus padres no sabían nada de su relación clandestina. Así que pronto llegaría el momento de empezar a ver posibles cónyuges.</p>
<p>La pareja, sabiendo lo que se le venía encima, se lio la manta a la cabeza y le contó a sus familias su decisión de casarse. No debería de haber problema, porque ambos procedían de la misma casta y tenían la misma religión, así como un nivel socioeconómico similar.</p>
<p>Las familias se conocieron y les pareció que no era un mal trato. Por supuesto, no les gustaba que hubieran tenido una relación clandestina durante tantos años, pero al menos era una pareja presentable al resto de la familia. Pero había un problema. A algunos familiares de la chica, muy conservadores, no les iba a gustar aquello del matrimonio por amor. ¡Por amor! ¿Hasta dónde vamos a llegar?</p>
<p>Así que la familia más cercana del novio, así como la de la novia, decidieron hacer un teatrillo al más puro estilo de las comedias románticas: se «conocerían» en un encuentro oficial con ambas familias delante, como si fuera un matrimonio concertado. La pareja pasaría unos diez minutos a solas, para ver si había química. Los padres hablarían de las condiciones del compromiso. Y ellos aceptarían casarse como si no se hubieran visto antes en la vida.</p>
<p>Y así lo hicieron. Todo salió bien; se fijó la fecha de la boda y todo el mundo estuvo contento con el resultado. No he vuelto a ver a Neha, ya que su boda era en otra ciudad a la que se mudó en los meses posteriores al compromiso, así que no sé qué tal salió todo. De todas formas, yo me pregunto cuánto tiempo tardará la familia en descubrir que en realidad eran pareja antes. Porque estas cosas siempre se acaban sabiendo.</p>
<p>En fin, esta anécdota es un ejemplo claro de cómo la sociedad india ve con malos ojos, aún hoy en día, los matrimonios por amor. Igual que nosotros vemos mal los concertados. Lo que tiene la perspectiva.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor de la fotografía: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Indian_wedding_Delhi.jpg">Yogita [CC BY 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)]</a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/">Matrimonios en la India III: La historia de Neha</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-iii-la-historia-de-neha/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Matrimonios en la India II: La historia de Anika</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Jun 2019 17:43:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[bodas]]></category>
		<category><![CDATA[concertado]]></category>
		<category><![CDATA[estudios]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio concertado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=985</guid>

					<description><![CDATA[<p>Si recordáis, hace unas semanas comenzamos esta serie de «matrimonios en la India», en la que os voy a ir contando anécdotas sobre las bodas en el país. Si queréis, podéis empezar leyendo la historia de Hina, pero no es imprescindible. Hoy os hablo de Anika (tampoco es su nombre real). De hecho yo no [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/">Matrimonios en la India II: La historia de Anika</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Si recordáis, hace unas semanas comenzamos esta serie de «matrimonios en la India», en la que os voy a ir contando anécdotas sobre las bodas en el país. Si queréis, podéis empezar leyendo <a href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/">la historia de Hina</a>, pero no es imprescindible.</p>
<p>Hoy os hablo de Anika (tampoco es su nombre real). De hecho yo no conocía a esta chica, pero fui a su casa a recoger algo que tenía su compañera de piso que era la hermana de un amigo de un amigo. Vamos, que era una total desconocida, pero en lo que yo esperaba a la otra chica, nos sentamos a hablar y tomar un té.</p>
<p>Me contó que, probablemente, se mudaría pronto a Mumbai, ya que iba a estudiar un máster, aunque aún no sabía muy bien de qué. En realidad, no le apetecía mucho.</p>
<p>—Entonces, ¿por qué vas a estudiar más? No sé, si ahora tienes trabajo, ¿no es mejor que aproveches?</p>
<p>—Es que mis padres quieren que siga estudiando. Si tengo un máster, podrán encontrarme un marido mejor.</p>
<p>A mí se me debió de quedar cara de tonta. Aunque hacía ya unos años que estaba en la India, escuchar algo así, tan normalizado, de la boca de una veinteañera, me seguía sorprendiendo. Y no pude evitar decírselo:</p>
<p>—No me parece el mejor motivo para estudiar, pero bueno. Creo que los padres deberían tener en cuenta lo que quieres hacer tú, ¿no?</p>
<p>—En realidad lo hacen por nuestro bien. Porque quieren lo mejor para nosotros. Y nosotros debemos obedecer.</p>
<p>No estaba de acuerdo.</p>
<p>—Bueno, pero no es su vida. Es la tuya, y deberías tener control sobre ella, ¿no?</p>
<p>No me miró muy bien. Creo que la ofendí. En realidad, no era asunto mío. Como apenas la conocía, simplemente cambiamos a un tema menos controvertido hasta que llegó su compañera de piso.</p>
<p>De aquí podemos sacar un par conclusiones. Se tarda mucho, ¡mucho!, en normalizar los matrimonios concertados desde nuestra perspectiva occidental. En realidad, al menos en mi caso, aunque los normalice, nunca me parecerán una opción acertada. También es verdad que cada vez hay más indios en contra de esta práctica; aunque cambiar una sociedad de 1 300 millones de personas lleva su tiempo.</p>
<p>Además, los padres, al buscar un matrimonio concertado para sus hijos, siempre buscan un beneficio. Y para ello, hay que ofrecer algo a cambio, ¿no? <em>Quid pro quo</em>. Si quieres un marido rico para tu hija, ella tendrá que tener estudios. Eso sí, es probable que solo les interese su título de máster para fardar de la categoría de la nueva nuera, y le pidan, después, que se quede a trabajar en casa, limpiando, cocinando y cuidando de sus hijos.</p>
<p>Y, bueno, como ya os quedaría bastante claro con la historia de Hina, los padres tienen un gran poder sobre los hijos. Esto es así en la gran mayoría de los casos. Y es que hay padres autoritarios, pero, sobre todo, hay hijos muy obedientes, y hay también padres con un manejo experto del chantaje emocional.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor de la fotografía: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Indian_wedding_Delhi.jpg">Yogita [CC BY 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)]</a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/">Matrimonios en la India II: La historia de Anika</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-ii-la-historia-de-anika/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Matrimonios en la India I: La historia de Hina</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 May 2019 16:49:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio concertado]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio por amor]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=930</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la India, la familia es muy importante. Eso sí, siempre de una forma muy jerarquizada. Los padres mandan; los hijos obedecen. Normal, ¿no? Bueno, cuando hablamos de menores, sí. Cuando hablamos de adultos, ya no tanto. Y cuando digo adultos, me refiero a gente de veinte, treinta o cuarenta años. Sí, lo sé. Hay [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/">Matrimonios en la India I: La historia de Hina</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En la India, la familia es muy importante. Eso sí, siempre de una forma muy jerarquizada. Los padres mandan; los hijos obedecen. Normal, ¿no? Bueno, cuando hablamos de menores, sí. Cuando hablamos de adultos, ya no tanto. Y cuando digo adultos, me refiero a gente de veinte, treinta o cuarenta años.</p>
<p>Sí, lo sé. Hay de todo por el mundo. Aquí también hay familias que se meten mucho en qué estudian sus hijos, o en si les gusta su pareja o no. Pero hoy os voy a contar la historia de una chica que conocí allí. Vamos a llamarla Hina, que no es, por supuesto, su nombre real.</p>
<p>Cuando conocí a Hina, yo tenía más de treinta años y ella poco más de veinte. Acababa de terminar la carrera y conseguir su primer trabajo. Estaba en esa etapa de la vida en la que quieres ser adulto, pero no te ves como tal. La verdad es que su entorno no ayudaba.</p>
<p>Por suerte, a Hina aún no habían empezado a buscarle marido. Sin embargo, tampoco querían que tuviera contacto con ningún chico. ¿Que cómo lo sé? Pues porque un día me dijo que no tenía su móvil.</p>
<p>—¿Y eso? ¿Se te ha olvidado?</p>
<p>—No. Me lo ha quitado mi madre. Se ha enterado de que hablaba con un amigo de la carrera.</p>
<p>—Pero te hace falta para coger el taxi para volver a casa y esas cosas…</p>
<p>—Ya, pero es que ya me lo había advertido. Me cogió el móvil y vio mi conversación con él.</p>
<p>—Vaya, no le gusta nada que tengas novio.</p>
<p>Ni que tengas intimidad, pensé, pero no lo dije en voz alta.</p>
<p>—No, si no es mi novio; solo es un amigo.</p>
<p>Aquí me puse mi capa de empatía con los padres, provenientes de una cultura en la que el matrimonio concertado es la norma.</p>
<p>—Ya, sí que he oído que mucha gente con matrimonio concertado quiere eso mismo para sus hijos. Supongo que no se quieren arriesgar a que encuentres a alguien y te cases por amor, algo que quizás no entiendan.</p>
<p>—No, no, si mis padres tuvieron un matrimonio por amor.</p>
<p>Bueno, aquí ya sí que me quedé sin palabras. ¿Ellos habían hecho lo que querían, pero no se lo permitirían a su hija? ¿Pero qué…?</p>
<p>En realidad, los motivos que tuvieran para no querer un matrimonio por amor para ella son irrelevantes (quizás ellos no eran felices y quisieran evitarle ese mal trago a su hija). Lo que quería mostraros con esta pequeña escena es que los padres mandan. Si te tienen que mirar el móvil, te lo mirarán. Si te tienen que castigar sin salir (aunque tengas treinta años), te castigarán. Y si quieren que te cases con quien ellos elijan, lucharán con uñas y dientes hasta que pases por el aro.</p>
<p>No todos los hijos hacen siempre lo que les piden, pero ya os hablaré de esos casos. Este me parecía representativo de cómo mandan algunos padres: con un «haz lo que yo digo pero no lo que yo hago» en toda regla. Y mandarán hasta que ya no estén, aunque los hijos tengan cincuenta años para entonces. Y ahí es cuando empiezas a tener el control de tu vida. Y de la de tus hijos, por supuesto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Autor de la fotografía: <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Indian_wedding_Delhi.jpg">Yogita [CC BY 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/3.0)]</a></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/">Matrimonios en la India I: La historia de Hina</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/matrimonios-en-la-india-i-la-historia-de-hina/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Encuentra tu media naranja en matrimoniosindios.com</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/encuentra-tu-media-naranja-en-matrimoniosindios-com/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/encuentra-tu-media-naranja-en-matrimoniosindios-com/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2018 14:58:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[boda]]></category>
		<category><![CDATA[concertado]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=465</guid>

					<description><![CDATA[<p>La semana pasada, en una entrada de este blog, se hablaba de la ceremonia en la que se llora al final de una boda (si os la perdisteis, podéis leerla aquí) y se mencionaba matrimoniosindios.com. Por supuesto, este sitio web no existe con este nombre exacto, pero sí que existen muchas páginas en las que [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/encuentra-tu-media-naranja-en-matrimoniosindios-com/">Encuentra tu media naranja en matrimoniosindios.com</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada, en una entrada de este blog, se hablaba de la ceremonia en la que se llora al final de una boda (si os la perdisteis, podéis leerla <a href="http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/">aquí</a>) y se mencionaba matrimoniosindios.com. Por supuesto, este sitio web no existe con este nombre exacto, pero sí que existen muchas páginas en las que buscar un cónyuge indio apropiado. Hoy voy a hablaros de ellas desde mi perspectiva de madre india.</p>
<p>Para encontrar un marido o una esposa adecuados para nuestros hijos, antiguamente los indios teníamos que buscar entre nuestros conocidos, de la misma casta y con una clase social (véase, poder adquisitivo) similar. El boca a boca siempre ha funcionado: «Oye, que mi hija está en edad casadera. ¿Conoces a alguien?», «Pues sí, mira, mi sobrino está buscando. ¿Qué tal cocina tu hija?» o «No sé de nadie, pero tranquila, que corro la voz y te informo». Y una vez que encontrábamos un pretendiente, nos juntábamos con el <em>pandit</em> a ver si eran compatibles, o quedábamos las familias con los hijos presentes y veíamos si era viable.</p>
<p>Pero poco a poco llegó la modernidad. En las ciudades no es como en los pueblos, donde todo el mundo se conoce. Y aparecieron las primeras agencias de matrimonios. Gracias a ellas los padres podíamos ver currículos de otros chicos y chicas de nuestra ciudad o que vivieran en otras ciudades o en otros estados, incluso en otros países, pero de nuestra casta y nuestra clase social. En esas «hojas de vida» descubríamos si sabían cocinar, su nivel de estudios o su compromiso con la religión y los rituales indios. En definitiva, si las chicas eran lo suficientemente <em>sanskari</em> (es decir, si eran las nueras perfectas, obedientes y tradicionales, silenciosas y discretas) y si los chicos podrían darle a nuestras hijas el nivel de vida que queríamos para ellas.</p>
<p>Y el mundo y la tecnología siguieron evolucionando. Y aparecieron las páginas web en las que puedes crear el perfil de tus hijos y el <em>software</em> te busca personas de origen indio (por ahora solo del sexo opuesto) compatibles en todo el mundo, en un clic, y más barato que en las agencias. Es el Tinder de los matrimonios indios.</p>
<p>Como veis, los padres indios somos muy modernos y aceptamos la evolución de los tiempos sin ningún problema. Siempre que sea para casarse con quien elijamos nosotros, por supuesto.</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/encuentra-tu-media-naranja-en-matrimoniosindios-com/">Encuentra tu media naranja en matrimoniosindios.com</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/encuentra-tu-media-naranja-en-matrimoniosindios-com/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Vidai o la ceremonia de llorar</title>
		<link>http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/</link>
					<comments>http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Aida Mateos]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Nov 2018 11:31:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[boda]]></category>
		<category><![CDATA[costumbres]]></category>
		<category><![CDATA[hindú]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[vidai]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.historiasmasala.com/?p=453</guid>

					<description><![CDATA[<p>Muchos de nosotros, cuando vamos a una boda, lloramos, ¿verdad? Todo es tan bonito: la pareja mirándose, el típico beso que todos corean, el primer baile de la pareja recién casada, el recuerdo de los que no están y se echan de menos… Sí, es normal que en una boda se llore. Lo que para [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/">Vidai o la ceremonia de llorar</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Muchos de nosotros, cuando vamos a una boda, lloramos, ¿verdad? Todo es tan bonito: la pareja mirándose, el típico beso que todos corean, el primer baile de la pareja recién casada, el recuerdo de los que no están y se echan de menos… Sí, es normal que en una boda se llore. Lo que para mí no era tan normal era que la novia se cogiera el cuajo de su vida.</p>
<p><em>Vidai</em> significa literalmente ‘despedida’. En esta ceremonia de las bodas hindúes, la recién casada se despide de sus padres. Lo tradicional era (y sigue siendo en muchas ocasiones) que la mujer se trasladara a casa de su nuevo marido, el cual vive con su familia: padres, abuelos, hermanos y mujeres e hijos de estos, si ya los tienen. Hoy en día hay matrimonios por amor, e incluso en los matrimonios concertados las parejas tienen a menudo unos meses para conocerse, ya sea en persona, ya sea por teléfono. Así se preparan para lo que se les viene encima una vez sean marido y mujer por gracia de los contactos de sus padres o matrimoniosindios.com. Antiguamente, sin embargo, en muchos casos, la pareja no se conocía hasta el día de la boda. Si ya puede ser difícil despedirte de tu familia en otras circunstancias, imaginaos en estas…</p>
<p>¿Siempre se llora? No. Yo conozco casos en los que no, pero también he visto a mis amigas deshacerse en lágrimas después de casarse por amor con sus novios. Incluso a la que decía que ella no creía que lloraría. Y eso que ninguna se mudaba después a casa de los suegros, sino que volvían a su propio hogar con sus maridos.</p>
<p>Y vosotros, ¿sois de llorar en las bodas?</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/">Vidai o la ceremonia de llorar</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="http://www.historiasmasala.com">Lo que la India me enseñó</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>http://www.historiasmasala.com/vidai-o-la-ceremonia-de-llorar/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
